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28 años de literatura y autores

Nos alegra y llena de legítima satisfacción estar cumpliendo 28 años con esta muestra ya tradicional en el panorama cultural de la época estival viñamarina, que se ha venido consolidando con el tiempo y que ha llegado a constituirse en un hito y en un encuentro irrenunciable en el quehacer cultural de la Región.

El compromiso de la Cámara Chilena del Libro en su tarea por fomentar la lectura, promocionar al libro y sus autores, ha estado en la base y sustento de este crecimiento en el que la alianza con la Municipalidad de Viña del Mar ha sido fundamental. Demostrando así lo eficaz y valioso que resulta la cooperación y el compromiso público-privado entre dos instituciones cuyo único horizonte lo constituye generar un mayor acceso a este esencial bien cultural y de conocimiento que es el libro.

Esta Feria, a lo largo de los años, ha sido espejo y reflejo del acontecer literario de nuestro país, mostrando su diversidad y crecimiento y también instalando temas a través de sus debates y mesas de conversación. Promoviendo también a decenas de autores jóvenes y emergentes que han acudido a esta tribuna de privilegio para mostrar y compartir sus creaciones.

Una construcción de 28 años que registra en su historia las huellas de un crecimiento duro, fuerte y permanente, no exento de dificultades y constantes desafíos que la asediaron por momentos. Una Feria que mudó de lugar innumerables veces buscando dónde afincarse y echar raíces más profundas, hasta que dio con el sitio indicado, en el Liceo de Niñas de avenida Libertad, un lugar ciudadano por excelencia, un lugar de convergencia, céntrico y apto para su desarrollo. Es así como ya por años y ojalá por mucho tiempo más, la Feria despliega sus alas y levanta su cobijo en el liceo cada mes de enero para recibir a los miles de visitantes que la privilegian.

Esta porfía de tanto tiempo, donde han participado muchas personas en forma anónima y desinteresada y donde cabe destacar por cierto y en primer lugar a los autores y autoras que le han dado la sabia, da frutos cada vez mayores en materia de promoción de la lectura y de los libros. El eco de la feria luego de cerrar sus puertas a fines de cada enero queda sonando por mucho tiempo, provocando una mayor cercanía con los libros, un mayor conocimiento de los escritores y la visita recurrente a librerías y bibliotecas. Estos frutos no son para nada menores, al contrario ellos han crecido sólidamente en el tiempo.

Todavía la feria nos durará este año hasta el sábado 30 y podremos seguir disfrutándola y probablemente lo podremos hacer por muchos años más para bien de toda la comunidad. Porque, no nos equivoquemos, nuestra porfía encuentra valor y se debe, solamente gracias a los lectores y lectoras.